Toda actividad humana deja huella. Viajar también. ¡Pero ese impacto puede ser positivo! Si quieres experimentar lo que se siente al contribuir a mejorar el destino que visitas, el turismo regenerativo es lo tuyo. Para practicar esta modalidad de turismo sostenible debes elegir un lugar donde tu presencia (¡o incluso tu trabajo voluntario!) sea beneficiosa para el ecosistema, el patrimonio, la cultura y el consumo de proximidad. Te sugerimos cinco viajes fascinantes. ¿A cuál te apuntas?
Sé un granjero ecológico en Cantabria
- El entorno: en plena España Verde, norte montañoso del país. - Qué harás: Cantabria es tierra de bosques, prados y vacas. En este entorno idílico, puedes apuntarte a un voluntariado para cuidar de los animales y los huertos en una granja ecológica. Una de las ventajas del ecoturismo agroganadero son los conocimientos y buenas prácticas que aprenderás. Puedes buscar tu destino en WWOOF España, una red que conecta estas granjas con voluntarios. Otra original aventura de agroturismo en la zona puede ser la de contribuir a sacar adelante un poblado cántabro de la Edad de Hierro, ¡todo un reto de arqueología experimental! - Visitas cercanas: disfruta de montañas de gran belleza, como las del Parque Natural de Saja-Besaya o el Parque Nacional de los Picos de Europa; descubre una costa privilegiada, declarada en parte Geoparque Mundial de la UNESCO; o adéntrate en cuevas de fama mundial, como Altamira, cuna del arte rupestre, o El Soplao, “la Capilla Sixtina de la Geología”. Explora también localidades de gran encanto como Santillana del Mar, Comillas, Potes, Liérganes… y su capital, Santander.
Recupera la cara salvaje del Sistema Ibérico Sur
- El entorno: es un espacio poco poblado del este de España, compuesto de sierras, páramos y cañones entre las provincias de Guadalajara, Cuenca y Teruel. - Qué harás: apoyar a la restauración ecológica de este vasto territorio. ¿Cómo? Apuntándote, por ejemplo, a uno de los más ‘salvajes’ programas de voluntariado en España: el de la Fundación Española de Renaturalización ‘Rewilding Spain’. Consta de actividades muy variadas, desde seguimiento de la fauna a mejoras en los caminos, retirada de alambre de espino, fotografía natural o incluso guía de grupos de visitantes. El programa suele desarrollarse de febrero a noviembre y la estancia mínima es de un mes. Contribuirás a recuperar su esplendor silvestre, creando condiciones para que retornen especies como el lince ibérico, y para que esta riqueza redunde en oportunidades para sus pueblos. - Visitas cercanas: la zona alberga espacios protegidos como los parques naturales del Alto Tajo y la Serranía de Cuenca. Puedes aprovechar también para visitar localidades de gran encanto medieval, por ejemplo, Albarracín (Teruel), Molina de Aragón (Guadalajara) o Cuenca, Patrimonio Mundial.
Alfarería del campo al estante: Salvatierra de los Barros
- El entorno: localidad de unos 1.500 habitantes en el centro de la provincia de Badajoz (Extremadura), al suroeste del país. - Qué harás: un turismo rural sostenible en el que basta con contemplar a sus maestros alfareros creando arte y comprar su producto; contribuirás así a que su valiosísimo oficio tradicional no desaparezca. Si bien antes, prácticamente todo este pueblo vivía de la alfarería, hoy apenas queda una docena de talleres. La preciosa cerámica de Salvatierra se puede considerar íntegramente autóctona porque usa mucha materia prima de sus campos. Asiste a la elaboración en directo que ofrecen algunos talleres y acércate a su Museo de la Alfarería. - Visitas cercanas: en el propio Salvatierra de los Barros puedes conocer un magnífico castillo y varias rutas de senderismo. A escasa distancia encontrarás hermosos pueblos blancos como: Jerez de los Caballeros, Olivenza, Zafra, Almendralejo o Fregenal de la Sierra.
Un modelo de restauración forestal: Sierra Espuña
- El entorno: en el corazón de la Región de Murcia, sureste de España, esta sierra protegida disfruta de la particularidad de estar casi a la misma distancia de la célebre huerta de Murcia y del mar Mediterráneo (menos de 40 kilómetros). - Qué harás: ¿sabías que el paisaje de Sierra Espuña que hoy puedes disfrutar es todo un modelo de restauración hidrológico-forestal a nivel europeo? En el Centro de Visitantes Ricardo Codorníu descubrirás cómo, a finales del siglo XIX, se emprendieron las labores de recuperación de sus montes completamente deforestados. Pero aquí no solo observas: participas. Durante tu estancia podrás conectar con el territorio a través de sus saberes tradicionales, aprendiendo a trabajar el mimbre y la madera, elaborando preparados con plantas medicinales o adentrándote en un obrador para dar forma a panes y dulces artesanos. - Visitas cercanas: en Sierra Espuña disfrutarás de una oferta gastronómica deliciosa, basada en productos locales, ecológicos y de kilómetro 0. Además, puedes acercarte a conocer la actividad regenerativa que desarrollan fincas agrícolas y ganaderas en los pueblos próximos como Mula, Bullas o La Junquera.
Cuida de Navarra mientras la conoces
- El entorno: región del norte de España rica en tradiciones y naturaleza. - Qué harás: Navarra ha unificado su oferta de turismo regenerativo bajo la marca Huella Positiva. Encontrarás una gran variedad de voluntariados cortos (habitualmente de un día) para mejorar sus montes y pueblos. Puedes recuperar las sendas y cuidar los caballos de la Sierra de Aralar; construir e instalar cajas nido para aves rapaces en el desierto de las Bardenas Reales; pasar una jornada recolectando productos frescos en una granja-escuela y mucho más. - Visitas cercanas: te sorprenderá la diversidad paisajística navarra, con joyas forestales como la Selva de Irati o el Señoría de Bertiz. Castillos, palacios, edificios señoriales, puentes y mucha historia te esperan en Estella, Olite, Sangüesa o Pamplona.
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