¿Sabías que hay muchos pueblos pequeños en España donde puedes hacer lo que te gusta y contribuir además al desarrollo de su zona? Cuando los conozcas, no solo disfrutarás de la naturaleza, del patrimonio rural o de actividades al aire libre en un entorno saludable y tranquilo. También vivirás la experiencia que supone viajar a otro ritmo: conectando con las tradiciones y costumbres locales y dejándote guiar por los vecinos para descubrir lo mejor de cada lugar.
Arte y “paredes que hablan” en la Sierra Norte de Madrid
Cultura, autenticidad, paisaje y conciencia sostenible. Todo esto lo tiene la Sierra Norte madrileña, donde se sitúan cuatro de las once Villas de Madrid: Buitrago del Lozoya, Rascafría, Patones y Torrelaguna. En ellas, por ejemplo, puedes refrescarte en las piscinas naturales de Riosequillo y las Presillas; visitar el Museo Picasso-Colección Eugenio Arias para conocer las más de 70 piezas que Picasso regaló a su peluquero, con quien trabó una gran amistad; o admirar en el claustro del Monasterio de El Paular la obra maestra del pintor italiano Vicente Carducho, los 54 cuadros de gran formato de la “Serie Cartujana” restaurados por el Museo del Prado. Por sus calles también verás sorprendentes fachadas de arte urbano inspiradas en los paisajes, costumbres y tradiciones propias de la comarca. Forman parte de la iniciativa “Paredes que hablan”, en la que han participado 31 artistas para crear una colección única de 42 murales de street art repartidos por los distintos municipios de la Sierra Norte de Madrid. ¿Lo mejor? Que vas a poder disfrutar de todos ellos haciendo senderismo, sin necesidad de utilizar vehículos motorizados, ya que las poblaciones de la zona están conectadas entre sí mediante la red de caminos señalizados Carpetania. Una opción perfecta de turismo sostenible con la que, además, tendrás la ocasión de contribuir al proyecto de reforestación Bosque Carpetania.
Siguiendo la ruta GR 7 por Castellón en busca de sus pueblos con encanto
¿Sabías que el primer sendero de gran recorrido señalizado en España fue el GR 7? Este itinerario incluido dentro del sendero europeo E4 cruza el levante de la península ibérica por el interior, de norte a sur, desde la localidad de La Farga de Moles (Lleida) hasta Tarifa (Cádiz). A su paso por la Comunidad Valenciana cubre casi 600 kilómetros, atravesando muchas pequeñas poblaciones y también destinos turísticos como Ontinyent, Alcoy o Elda. De hecho, si sigues esta gran ruta senderista a lo largo de sus primeras etapas valencianas descubrirás algunos de los pueblos más bonitos de la provincia de Castellón. Es el caso del trayecto que se inicia en Vallibona, una pintoresca población situada en un alto a orillas del río Cervol que destaca por su arquitectura popular. Desde allí, pasados algo más de 16 kilómetros, llegarás hasta la joya medieval que es el castillo y el municipio amurallado de Morella. El siguiente tramo continúa durante otros 25 kilómetros por el bello paisaje del Maestrazgo, en dirección al tranquilo y acogedor enclave de Ares del Maestrat. Si subes a lo alto del cerro donde se asientan los restos de su castillo, obtendrás una espectacular panorámica de esta zona montañosa de Castellón. La etapa posterior es un viaje de 18 kilómetros que culmina en el bonito pueblo de Culla. Aparte del placer de pasear por las estrechas callejuelas de su casco histórico, puedes aprovechar para conocer su célebre carrasca, una encina con 20 metros de altura y tronco de 7 metros de perímetro, declarada árbol monumental en la Comunidad Valenciana.
Pueblos para quedarse a vivir en Aragón
Disfrutar del ecoturismo en familia es solo uno de los grandes atractivos de la comarca de las Cinco Villas, donde hallarás el Paisaje Protegido de la Sierra de Santo Domingo, reconocido con la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS). A pesar del nombre, en realidad es la comarca más extensa de Aragón y son una treintena de municipios los que la componen. En este territorio, que forma parte del proyecto “Pueblos vivos” contra la despoblación rural, te esperan pueblos de aire medieval tan bellos como Sos del Rey Católico, Uncastillo, Ejea de los Caballeros, Sádaba o Tauste, llenos de monumentos, historias y rincones sorprendentes. Tendrás la oportunidad de descubrir la riqueza patrimonial de la zona, los contrastes de su entorno, sus tradiciones o la forma de vida de sus habitantes a través de numerosas experiencias turísticas: desde rutas senderistas e itinerarios en BTT, hasta talleres y actividades infantiles o visitas guiadas a fincas agrícolas y ganaderías sostenibles. Seguro que en algún momento querrás quedarte a vivir en ellos.



